El mercado de los productos alimenticios de origen vegetal es un mercado en expansión, que crece día a día dado que las estadísticas indican que el consumo de carne está reduciendo año tras año.
Existen muchos motivos por los cuales éste fenómeno es una tendencia, pero está principalmente basado en un cambio en el paradigma alimenticio que está teniendo lugar en ésta era. Dicho cambio tiene que ver principalmente con una toma de conciencia respecto a la calidad de la carne como alimento y su rendimiento en cuestiones energéticas y de recursos.
Al hablar de carne nos estamos refiriendo a músculo y vísceras de animales terrestres de granja (vaca, cerdo, pollo y cordero). Si bien técnicamente pescados y mariscos también son carne, en éste caso la producción sigue la ley de la naturaleza con sus ventajas y desventajas.
Las desventajas de consumir carne tienen que ver en gran medida con la calidad de los productos de las granjas modernas, que siempre están impregnados de hormonas, antibióticos y sufrimiento (al igual que en los humanos el estrés produce una respuesta química en el organismo). Por otra parte el precio es elevado. Si consideramos el rendimiento alimenticio respecto al costo, encontramos sustitutos mucho más baratos y eficientes. Y por último, el impacto ambiental negativo que su producción implica, ya que se necesita muchos kilogramos de cereales para producir un kilogramo de carne, además de todo el gasto energético relacionado al transporte, almacenamiento y conservación de la misma.
Reducir el consumo de carne liberaría mucho espacio natural, reduciría exponencialmente el gasto de recursos naturales, nos acercaría a un mundo más sostenible y mejoraría considerablemente nuestra salud y calidad de vida.
Fuente: elherbolario.com
Gráfico: ipcva.com.ar